
| Paulo Javier De La Fuente Paredes |
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Ex Vice-Presidente Colegio de Abogados de Chillán A.G. |
El primero de octubre se materializó una de las reformas más importantes efectuadas en los últimos años en materia Civil. Comenzó a regir en pleno, la nueva ley que crea Los Tribunales de Familia. La idea del legislador con esta reforma, es entregar calidad y oportunidad en la prestación de justicia. La implementación de un procedimiento oral, concentrado y desformalizado y especialmente el desarrollo de vías alternativas de solución de conflictos familiares por medio del proceso de mediación son una novedad de especial interés.
Dentro de las materias que hoy serán competencia de estos tribunales están entre otras, por nombrar algunas, el derecho de alimentos (mayores y menores), medidas de protección de menores, acciones de filiación, y todo lo relacionado con el estado civil de las personas, procedimientos previos a la adopción, la regulación del régimen patrimonial en el matrimonio, la separación, el divorcio y la nulidad del matrimonio, las causas por violencia intrafamiliar y en general todo lo que involucra las relaciones que surgen de la familia.
Las personas que accedan a este nuevo sistema, se encontrarán con la novedad de que todas las actuaciones procesales serán orales, salvo excepciones expresamente contenidas en esta ley, desarrollando este procedimiento en audiencias continuas que podrán prolongarse en sesiones sucesivas, hasta su conclusión.
Las audiencias y las diligencias de prueba se realizarán “siempre” con la presencia del Juez, quedando prohibida, bajo sanción de nulidad, la delegación de funciones. Iniciado entonces el proceso, el Juez tendrá la obligación de adoptar de oficio todas las medidas que sean necesarias para dar término a dicho juicio con la mayor celeridad posible. Durante el procedimiento se buscarán las alternativas necesarias orientadas a mitigar la confrontación entre las partes privilegiando las soluciones acordadas por ellos.
Por otra parte, el Juez deberá cuidar siempre por el respeto al derecho a la intimidad de las partes y especialmente de los menores. En este sentido, se velará por el interés superior del niño, niña y adolescente y su derecho a ser oído, principios rectores que el Juez de familia deberá considerar para la resolución del asunto sometido a su conocimiento.
Respecto de un tema no menos importante, “la comparecencia en juicio", las partes de ahora en adelante podrán actuar y comparecer personalmente, sin necesidad de mandatario judicial o Abogado patrocinante, “a menos que el Juez” así lo ordene expresamente, especialmente en aquellos casos en que una de las partes cuente con asesoría de Abogado. Sin embargo, en asuntos en que estén involucrados intereses de menores, adolescentes, o incapaces, el Juez “tendrá la obligación” de velar por que estos se encuentre debidamente representados, designando al efecto a un Abogado perteneciente a la respectiva Corporación de Asistencia Judicial o a cualquier institución publica o privada que se dedique a la defensa de estos derechos.
Respecto de quien comparece, no es un tema menor. La ley entrega al juez la decisión de exigir a la persona hacerse patrocinar por un abogado. Si bien en casos determinados, no es obligatoria la presencia de un letrado, es la misma ley la que recomienda la necesidad de contar con uno. Cuestión que es básica y fundamental para que en la realidad se hagan efectivos los principios formativos de esta nueva ley. De cualquier otro modo, simple y llanamente las personas quedarían en la más absoluta indefensión, no habría un proceso justo, y la nueva ley sería letra muerta.
Los tribunales de familia se caracterizan por ser de carácter unipersonal y de composición múltiple. En el caso de nuestra ciudad, este tribunal es uno solo y tendrá a cuatro jueces con competencia en las materias propias de familia y que interactuarán personalmente con los abogados y las partes.
Es interesante abordar la forma de como este nuevo sistema judicial que se desarrollara en torno a los nuevos tribunales de familia, incidirá en el tratamiento de la problemática familiar. Se esperan grandes desafíos de esta nueva judicatura entre tantas, una justicia equilibrada, rápida y eficiente, pero sobre todo y empero importante, certera.
Esperamos que la política de hacer frente a las falencias de la actual justicia, haya efectivamente dado un paso en post de la modernización de la administración de esta favoreciendo el respecto al individuo y sus derechos, y que le otorguen una justicia rápida y oportuna.
El Colegio de abogados de Chillán, estará siempre abierto a aclarar las dudas de la comunidad por medio de este prestigioso medio de comunicación social, quien en forma desinteresada nos ha permitido tener un nexo entre los abogados que componemos la orden y la ciudadanía.










